Herramientas y Prácticas de Desarrollo Personal y Colectivo

Las herramientas y prácticas en las que me baso tienen como objetivo conquistar la soberanía individual en todos sus aspectos: físico, emocional, mental, espiritual y relacional, apostando por la integración y el desarrollo humano en todas sus facetas. En definitiva, una metodología para el conocimiento e integración del inconsciente (individual y colectivo) y la elección de un nuevo itinerario interno hacia un estado de plenitud:

el alineamiento, los círculos de palabra, talleres y seminarios, rituales, constelaciones familiares o relacionales, rituales sistémicos, la búsqueda de visión, la meditación, caminatas conscientes y chamanismo transcultural.


El alineamiento

El Alineamiento

El alineamiento consiste en diseñar una línea de trabajo personalizada para mantener una mirada consciente sobre la situación o aspecto en el que el individuo ha decidido profundizar. De ese modo, contribuye a sincronizar el cuerpo, la mente y el corazón (acción, pensamiento y sentimiento), permitiendo identificar los recuerdos, imágenes, creencias y pautas emocionales inconscientes que condicionan nuestra respuesta ante los asuntos esenciales de nuestras vidas (seguridad, amor, sexualidad, pertenencia, espiritualidad, etc.) En definitiva, se trata de una vía para transformar voluntariamente los contenidos que conducen al estancamiento y bloquean el fluir natural y armónico de la corriente de vida, impulsando así el desarrollo integral y el empoderamiento del individuo.

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El objetivo básico del alineamiento es mantener una mirada consciente sobre la situación o aspecto en el que se ha decidido profundizar, con el fin de tomar conciencia de las inercias que conducen al estancamiento. El alineamiento tiene en cuenta lo que impulsa el desarrollo integral del individuo, conscientes de que esto apoya, a su vez, el desarrollo grupal. Por ello, es imprescindible cultivar una actitud de atención constante al proceso de comunicación personal, asegurando que el cuerpo, las emociones y la palabra estén alineados o enfocados en una misma dirección o sean congruentes. De esa manera, el fruto de este trabajo interno se aplica y experimenta en el día a día en todos sus ámbitos y facetas a favor de una mayor expansión y equilibrio.

Trabajar en este sentido impulsa el empoderamiento individual, así como unas relaciones más positivas con uno mismo, con su dimensión transpersonal, con el otro y con el entorno, atravesando los límites de la mentalidad individualista del “yo” para caminar hacia la mentalidad abarcadora y unitaria del “nosotros”.


Círculo de palabra o consejo

Los Círculos de Palabra

El círculo de palabra es una sencilla práctica que nuestros antepasados ya utilizaban para conectarse con el poder de la palabra que proviene del corazón y está libre del control de la mente. En los círculos, se profundiza y expresa desde lo que sentimos, no sobre lo que sentimos, siendo esta la base de la comunicación integral y transparente, en la que el lenguaje se utiliza con conciencia y autenticidad. Esta forma de comunicación mejora la capacidad relacional, al dotarla de mayor apertura, empatía, claridad y presencia, abre las puertas a la propia vulnerabilidad y compasión y apoya a expresar, sin juicio ni culpa, emociones, pensamientos y sentimientos con el objetivo de traer sanación a todas las áreas de nuestra vida.

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Los círculos son una forma de comunidad basada en dos principios básicos. El primero es que todos tenemos un maestro interno cuya guía es más fiable que la que podamos obtener de otras fuentes. El segundo es que todos necesitamos de otros para amplificar y discernir la voz de ese maestro interno.

Empecé a practicar los círculos con personas que compartían la intención de respetar esta forma ritualista de expresión, en la que la palabra se usa de manera sagrada. Precisamente, es la intención lo que hace que un círculo sea profundo y, gracias a la dirección que esta imprime, el círculo puede cumplir su cometido con éxito.

En un círculo, se despliega un movimiento de gran intensidad que es necesario recoger para darle una única dirección enfocada en el crecimiento, la expansión de la conciencia o la sanación. Cuando el círculo está bien direccionado, se transforma en un espacio protegido que acoge toda nuestra humanidad. Por ello, la verdad de uno puede expresarse con libertad, sin temor al juicio pues, en el fondo, la verdad de un corazón es parte de la de todos. Así, lo que en una situación ordinaria podría parecer vergonzoso encuentra aquí su lugar de expresión, dando la posibilidad de extraer algo positivo por la información que aporta.

Esta manera de trabajar es una forma de caminar con el alma, no con el alma propia, ni con la de los participantes, sino con el alma grupal, que actúa en todos al mismo tiempo.


Talleres y Seminarios

Talleres y Seminarios: Espacios hacia la Profundidad

Los talleres y seminarios son espacios que se crean con una voluntad y un propósito y son un buen ejemplo de cómo el campo interactivo actúa al servicio de la conciencia, mostrando los bloqueos que condicionan a cada participante. El efecto espejo que se genera facilita ver a través del otro los aspectos de los que no somos conscientes. Es como si los participantes formaran un solo cuerpo energético, posibilitando que la voz de uno exprese la voz y el alma de todos. Entonces, es factible entenderse en un nivel interior, casi sin palabras, pues, en la realidad del alma, todos estamos conectados, a pesar de proceder de lugares y circunstancias muy diferentes. Este espacio proporciona claves para poder adoptar decisiones transformadoras que aplicar en la vida cotidiana.

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Como facilitadora de talleres y seminarios, mi función es sintonizarme con la sabiduría que contiene el campo interactivo. Estar al servicio de algo más grande me ha permitido actuar como instrumento de transmisión de la información que emerge de ese campo colectivo y, a través de las señales, imágenes, síntomas o vicisitudes de los individuos, acceder a espacios más profundos a los que es difícil llegar con un plan de acción terapéutico preestablecido.

En este proceso, utilizo mi experiencia y mi intuición. Sin embargo, en cada encuentro, ambas se combinan de maneras impredecibles. He comprobado que esta dinámica funciona, puesto que cada individuo recibe lo que necesita para descender al siguiente peldaño en el camino hacia su profundidad, al tiempo que simultáneamente asciende hacia una mayor conciencia de sí mismo.

A lo largo de un seminario/taller, me ocupo de facilitar los procesos que se despliegan, prestando especial atención a las dinámicas inconscientes que emergen a través de señales, sincronías, sueños, proyecciones y experiencias somáticas, pues estos aspectos aportan una gran información de nuestra dimensión más profunda. Dentro de este método de trabajo, los síntomas y sensaciones corporales son experiencias significativas que nos sumergen en una especie de estado alterado de conciencia del que extraer información sobre el campo, tanto individual como colectiva, encaminada a adquirir y desarrollar un mayor nivel de conocimiento, comprensión y compasión.

En general, después de un taller/seminario/círculo se percibe una mayor presencia en todos los participantes, la cual se refleja en una serenidad y bienestar interiores que brotan de haber experimentado una conexión con la esencia de uno mismo. Para que el nivel de conciencia y comprensión al que se accede en un encuentro de este tipo resulte sostenible, es necesario trasladarlo y aplicarlo a la vida cotidiana.

A medida que uno va profundizando en su interior, es posible descargar nueva información que proviene de una dimensión más elevada de uno mismo. Este proceso, reforzado con un compromiso de práctica continua, es ciertamente una oportunidad extraordinaria de participar en la transformación individual y, por ende, en la transformación de la conciencia grupal.


Rituales

Rituales

En un ritual, el sonido del tambor, la sonaja, el baile, el canto o el fuego son instrumentos que se utilizan para inhibir la mente racional y entrar en estados alterados de conciencia que permiten acceder al alma que yace en la profundidad, dándole la oportunidad de expresarse, aportando más conciencia y significado. A menudo, los rituales se celebran en momentos de transición o de crisis, porque es en los períodos de desasosiego cuando tendemos a preguntarnos qué es lo que quiere ser revelado en esa situación y cómo nos podemos comprometer con ello.

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Según Lionel Corbett, autor de Psyche and the sacred, un ritual es una acción simbólica a la que investimos de un propósito, así como un vehículo excelente para expresar sentimientos e ideas que no nos resulta fácil poner en palabras o que pertenecen a un ámbito que está más allá de las mismas. Según este autor, los rituales unen simbólicamente el inconsciente con la conciencia, empleando el cuerpo como medio de conexión. Desde tiempos inmemoriales, los rituales se han empleado como forma de comunicación para abrir campos de energía y escuchar lo que el universo contiene. Esta era y es la labor que realizaban los chamanes, conscientes de que todo en el universo es energía que siempre está presente, aunque pocas veces sea escuchada.

Mi experiencia me ha mostrado que la solución a los problemas psicológicos no se encuentra en la mente, sino en el alma y, para acceder a ella, es necesario ir más allá de ajustes mentales y conceptos intelectuales. Lo que he observado al respecto me ha llevado a concluir que en la locura que se niega hay un fragmento de alma que rescatar. En los rituales, esta encuentra un espacio en el que expresarse y, a pesar de que al finalizar el ritual vuelva a acallarse, al menos la habremos escuchado por un instante, lo cual nos habrá aportado una comprensión mayor.

Por todo ello, los rituales han sido una herramienta básica en el proyecto Amalurra.


Constelaciones familiares o relacionales

Constelaciones Familiares o Relacionales

“El amor crece y florece dentro de un orden”.

Bert Hellinger

Las constelaciones relacionales tienen en cuenta las sensaciones corporales, en las que se depositan las memorias traumáticas que se transmiten de una generación a otra. Si esas memorias no son atendidas, se establecen unos patrones repetitivos dentro de la dinámica familiar que causan sufrimiento.

Entre otros asuntos, las constelaciones relacionales abordan el trauma intergeneracional con el fin de ser procesado y liberar el flujo natural del amor y, en consecuencia, poder desarrollar unas relaciones más sanas, basadas en valores como la dignidad, el respeto y un profundo sentido de pertenencia.

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Las constelaciones familiares o relacionales, ideadas y desarrolladas por Bert Hellinger, psicoterapeuta alemán, demuestran que los humanos pertenecemos, primero a una familia y, luego, a sistemas organizacionales mayores que se expanden hacia el sistema ecológico global.

Las constelaciones se utilizan para revelar y resolver problemas personales, familiares, laborales y de salud arraigados en un sistema familiar. Hellinger explicó que, en una constelación, el ser humano no existe como un Yo. Más bien, el alma interna del individuo está en sintonía con un campo más amplio de inteligencia sistémica. La esencia de las constelaciones sistémicas es precisamente ser parte del todo mayor, llamado alma sistémica.


Rituaciones sistémicos

Rituales Sistémicos

Esta forma de ritual se suele facilitar en torno a círculos o grupos de ancestros, pues activa la consciencia de tres dimensiones de conciencia: personal, heredada y espiritual. El énfasis se realiza en la esencia o estructura arcaica de una historia familiar, más que en los detalles precisos. Es una forma de consolidar la conexión de todos los participantes con el trabajo que se esté llevando a cabo. La razón por la que introduzco los rituales sistémicos en los procesos de sanación es porque promueven un proceso experiencial que abre las puertas al corazón, donde se encuentran generaciones de memorias enterradas, origen de muchas emociones, impulsos y patrones de comportamiento de los participantes.

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Daan van Kampenhout es un chamán que ha explorado combinaciones de aspectos de las constelaciones familiares y elementos del chamanismo, a partir de los cuales desarrolló un nuevo método que denomina ritual sistémico. Como él mismo explica, en un ritual sistémico utiliza el método de representación y el uso de frases sanadoras, propios de las constelaciones familiares. Las raíces chamánicas del método se revelan en el sonido del tambor, los rezos y el uso de estructuras fijas que guían los movimientos del ritual. También incluye un elemento del judaísmo. Al igual que muchas tradiciones chamánicas, la tradición mística judía enseña que, en lugar de una sola alma, el ser humano tiene muchas almas, y cada una de ellas posee su propia historia y características. En un ritual sistémico, se pueden representar varias almas y capas del alma.

Yo he observado que el ritual sistémico es un método especialmente poderoso para trabajar con grupos específicos en que los que los participantes y/o sus antepasados comparten un trauma colectivo o una historia difícil, por ejemplo: guerra, esclavitud, persecución, desastres naturales o emigración forzosa. A menudo, los participantes sienten cómo la presencia de los ancestros se hace real y tangible y, en los confines del trauma personal y cultural, podemos sentir amor y recibir sanación desde la conciencia que nos envuelve.

A través de los rituales, los círculos de palabra o las danzas, el alma de cada participante se moviliza y habla a través del corazón, no de la mente. Por eso, el bagaje intelectual no sirve en un ritual profundo, en el que cada cual se presenta con lo que es, con su alma y su corazón en la mano.


Búsqueda de visión

La Búsqueda de Visión

La búsqueda de visión se realiza con un propósito definido y consiste en pasar un tiempo en la naturaleza (normalmente, es de uno a cuatro días y noches) en un espacio reducido, sin compañía, comida, bebida ni distracciones de ningún tipo, lo que propicia un profundo encuentro con uno mismo en comunión con la naturaleza. Durante este retiro de intensa comunicación espiritual, se puede recibir una comprensión en relación a uno mismo, a la familia, a la comunidad o al mundo. A menudo, tal comprensión llega en forma de un sueño, una visión o un entendimiento relacionados todos ellos directamente con el propósito y el destino del individuo.

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En los últimos tiempos, la búsqueda de visión ha resurgido por ser una práctica que favorece la reconexión con el alma. Asimismo, ofrece la oportunidad de contactar con la Madre Tierra y de abrir el corazón y la mente a una mayor armonía y equilibrio, con la esperanza de ejercer una influencia positiva en el entorno.

En esencia, este ritual se compone de tres fases. La primera consiste en separarse del contexto de la vida cotidiana conocida, de las responsabilidades, de las comodidades y del tiempo, para entrar en un mundo desconocido donde nos enfrentaremos a miedos inconscientes, sentimientos de vulnerabilidad e indefensión, creaciones y prejuicios mentales, que la intensidad del momento nos pone delante para poder mirarlos y discernir lo que es de lo que no es. De ese modo, resulta más sencillo percibir con mayor claridad partes de nosotros de las que no solemos ser conscientes.

La segunda fase simboliza la entrada a lo desconocido. Es un periodo intenso de profunda soledad y aislamiento, que se suele vivenciar como una muerte o debilitamiento del ego. Estas circunstancias fomentan la conexión espontánea con momentos profundos. Por otro lado, es normal experimentar una mayor sensibilidad hacia la naturaleza e, incluso, es posible vivenciar experiencias totémicas con animales del entorno. En este contexto, en el que uno llega a sentirse parte de la Madre Tierra, es común percibir el auténtico significado de la vida y cuán alejados estamos de nuestras raíces.

Por último, en la fase de la reincorporación a la comunidad de vida, se vuelve poco a poco después de una estancia en el terreno de lo espiritual y de haber conseguido nuevas percepciones que aplicar a nuestra vida cotidiana, independientemente de que hayamos obtenido una visión o no.

En los retiros que he facilitado en los últimos años, la mayoría de quienes los han realizado han coincidido en que esta experiencia les ha aportado mayor plenitud y equilibrio, así como una oportunidad de ampliar la conciencia.


Meditación

La Meditación

El objetivo principal de esta práctica es aquietar la mente hasta acceder a la profundidad de uno mismo, de manera que solo percibamos un espacio vacío en el que poder desapegarnos de los pensamientos e identificaciones limitantes en forma de memorias, emociones y deseos. Se trata de ir más allá de esas apariencias de limitación para conectar con un espacio en el que ya no hay tiempo, ni recuerdos, ni sensación corporal. En el proceso meditativo, se despierta a una dimensión más profunda de la realidad, siendo posible experimentar un estado de unión con lo profundo.

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Por lo general, nos identificamos con el cuerpo y la mente, con los pensamientos y sentimientos, creyendo que solo somos eso. La meditación es una práctica que nos permite mirar más allá del estado habitual de consciencia y entender que cuerpo y mente son partes, pero no la totalidad. Permite alcanzar un estado en el que desarrollar una conciencia que observa constantemente todo lo que emerge dentro de lo que consideramos que somos. En ese estado, la percepción se amplía y podemos apreciar la sutileza de nuestras emociones, pensamientos e imágenes, así como de lo que nos rodea. Es como abrir una ventana a través de la cual cocrear vida de una manera diferente a como lo hacemos en un estado ordinario de conciencia.

La meditación sigue siendo una técnica fundamental para trabajar la presencia física y mental, lo cual apoya a vivir experiencias conscientes que aportan mayor intimidad, conocimiento y percepción de nosotros mismos. Esta práctica es apropiada para profundizar en la comprensión de las fuerzas místicas y sagradas de la vida. También nos conecta con otras partes de nosotros mismos que, a menudo, se escapan a la conciencia si no dedicamos unos minutos a sumergirnos en la quietud de la actividad espiritual interior. La sensación de calma, paz y equilibrio que se puede conseguir con la meditación aumenta el bienestar emocional y la salud en general ya que, cuando entramos en un estado de meditación profundo, se pierde la noción del tiempo y el cerebro crea nuevas redes neuronales que pueden llegar a modificar su estructura y funcionamiento.

En mi trayectoria como life coach, la meditación ha sido y sigue siendo una práctica común en la que todos hemos convergido para despertar a la dimensión espiritual, tanto a nivel individual como colectivo, al no interferir en la sensibilidad espiritual propia. Desde mi experiencia, meditar en grupo puede proporcionar una mayor cobertura y expansión que contribuyen a generar un campo energético de mayor intensidad y conexión del que se genera en la práctica individual.


Caminatas Conscientes

Caminatas Conscientes

Aprender a caminar conscientemente requiere de una práctica. El propósito principal de las caminatas conscientes, como práctica espiritual, es trasladar la energía de un punto a otro de los centros profundos de la Tierra a través de las personas que circulan por las rutas que los conectan absorbiendo su energía. En este sentido, es fundamental apartar la mente y hacerlo con personas que tengan la misma intención de visitar lugares de poder, con el fin de recoger la información del lugar y utilizarla para activar las memorias individuales y colectivas.

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El cuerpo humano posee un sistema de chakras o vórtices de energía que conectan nuestra existencia física con planos más elevados y profundos que no pertenecen al ámbito físico y que están más allá del mismo. También posee circuitos energéticos que transportan energía vital a través de nuestro cuerpo energético: los llamados nadis. Cuando dos o más nadis se cruzan en su recorrido, la energía que se combina forma un chakra.

La Tierra, que es un ser vivo, también tiene sus chakras y nadis propios. Según Antonio Velasco Piña, erudito, escritor e historiador mexicano, un chakra planetario es una extensa región en la cual se concentra una gran cantidad de poderosas y sutiles energías cósmicas. Los chakras están integrados por varios miles de nadis que realizan funciones variadas y de diferente importancia. Un nadi es una pequeña porción de territorio donde se perciben las energías cósmicas de forma particularmente concentrada y, en él, desembocan diferentes rutas sagradas. En cada chakra de la Tierra hay un gran número de rutas sagradas que unen los distintos nadis entre sí.

Velasco Piña explica que las caminatas no son arbitrarias, sino que comienzan en una puerta de entrada. Para recorrerlas, es conveniente seguir unas pautas. Lo mejor es hacerlo con ropa de color blanco y en silencio interior, es decir, sin escuchar la voz del ego, al menos por unos instantes, para resonar con la voz de lo profundo y percibir su sutileza. El objetivo no es despertar solo a las personas que participan en estas caminatas, sino a todas aquellas que recorran la misma ruta o visiten el mismo lugar, de modo que también puedan percibir la conciencia ancestral allí depositada.

En la tradición del País Vasco, las caminatas se han realizado a picos de montes emblemáticos, pues son puntos que reciben de manera especial la energía cósmica y favorecen la reconexión con la naturaleza y con el mundo interno de cada individuo. Durante un tiempo, y siguiendo el conocimiento ancestral, organicé caminatas a modo de meditaciones conscientes en movimiento. En ellas, promovía el desarrollo de una presencia consciente para que a través de cada uno fluyera la energía del plano transpersonal y se pudiera impactar en la reactivación de las cimas de ciertos montes, ermitas, catedrales y otros lugares en los que, en otros tiempos, ya se había depositado energía. La intención fue contribuir a que el poder y la conciencia que estos guardaban se pudieran proyectar para el despertar de la humanidad.


Chamanismo Transcultural

Chamanismo transcultural según Michael Harner

(1929-2018)

El chamanismo transcultural enseña a viajar a otros mundos y trabajar con espíritus de compasión para aliviar el sufrimiento, incrementar el conocimiento y acceder a la sanación. El viaje chamánico es una forma de descubrir y acceder a otras realidades donde ampliar la conciencia sin el uso de sustancias psicotrópicas. Entre las técnicas utilizadas destaca el sonido, especialmente el toque repetitivo del tambor.

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Michael Harner fue un antropólogo fundador de la Fundación para Estudios Chamánicos, organización internacional sin ánimo de lucro dedicada a preservar el conocimiento chamánico para que sobreviva en el planeta y a la enseñanza de los principios básicos de este conocimiento para su aplicación práctica en el mundo contemporáneo.

En el año 2011, motivos profesionales me llevaron a vivir durante cuatro años en California, donde realicé mi postgrado, y posterior doctorado, en psicología profunda en el Pacifica Graduate Institute de Santa Barbara, California. Durante estos años, tomé contacto con la Fundación de Estudios Chamánicos de Michael Harner (Foundation for Shamanic Studies) donde realicé la formación en áreas como curación chamánica, desposesión chamánica, trabajo chamánico con sueños, consultoría chamánica, adivinación y recuperación de alma, entre otras.

Durante este tiempo, tuve el privilegio de conocer y formarme con personas de la talla del propio Michael Harner, quien realizó un esfuerzo ímprobo para legarnos una metodología basada en una experiencia de muchos años, y Alicia Luengas Gates, una de las practicantes de chamanismo transcultural más experimentadas de la FSS, quien con su pasión y dedicación a este arte también me enseñó a amar y a valorar esta práctica milenaria. Por ello, les estaré siempre agradecida.

www.chamansimo.eus