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Primavera interior: el despertar del Sanador
Hay momentos del año en los que la vida parece que nos invita a detenernos de una manera distinta. No se trata solo de una pausa externa, marcada por el calendario o por una tradición cultural, sino de una interrupción más profunda, casi imperceptible, que nos toca por dentro. La Semana Santa tiene, para muchas…
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Perú: cerrar un ciclo; abrir un nuevo tiempo
Han pasado ya 34 años desde la primera vez que viajé a Perú. En este tiempo he regresado en distintas ocasiones, pero este último viaje, en el marco del festival Holi Nada – Puente Arco Iris organizado por Matías De Stefano, ha tenido un significado especial: la sensación de estar cerrando un ciclo importante de…
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Cuando el invierno termina: integrar al Guerrero
En vísperas del equinoccio, ese momento de equilibrio entre la luz y la oscuridad que anuncia el cambio de estación, la vida comienza a abrirse de nuevo hacia la primavera. Con el final del invierno, concluye también el tiempo que hemos dedicado a trabajar con el arquetipo del Guerrero.
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8 de marzo: Reivindicar y Descender
Este 8 de marzo, mientras por un lado nos agitamos en la reivindicación de derechos y cifras, también os invito a un movimiento inverso: un viaje hacia el centro, hacia la raíz profunda que nos sostiene pues no solo celebramos lo que hemos logrado «hacer» en el mundo, sino lo que hemos recordado «ser»: nuestra…
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La alquimia como estructura del camino
Acabo de regresar de Egipto tras pasar quince días con Matías de Stefano, en el marco de un ciclo de cuatro años dedicado a recorrer de manera consciente el proceso alquímico a modo de una experiencia sostenida que, al vivirla desde dentro, va ordenando y revelando nuevas percepciones. En este contexto, Egipto se presenta como…
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Mirar el resentimiento: el arte de ir recuperando el corazón
En los posts anteriores hemos ido explorando algunos de los aspectos que emergieron en el retiro de invierno, bajo el arquetipo del Guerrero o del líder. Uno de los elementos que apareció de forma recurrente, con una intensidad propia, fue el resentimiento.Esta energía tan común no se trata simplemente de un enojo.